En la bicicleta, usar casco salva vidas

El uso del casco en bicicleta puede prevenir o reducir el riesgo de sufrir lesiones
graves de cabeza, incluso cuando la causa del accidente es una colisión con un
automóvil. La capacidad protectora del casco se basa en absorber parte de la
energía y distribuir el pico máximo de energía del golpe sobre una superficie
mayor, y aumentar el tiempo de transferencia.
El hecho de que hayan aumentado los ciclistas gracias a la construcción de
bicisendas no quiere decir que haya aumentando la bicicultura, ya que las
imprudencias de los automovilistas, de los ciclistas y la falta de espacios para la
bicicleta, hacen que semanalmente se produzcan cientos de accidentes, que
pueden ser mortales.
Una de cada diez personas tiene una bicicleta, que es el vehículo que origina más
accidentes por kilómetro exceptuando las motocicletas. Los expertos en el tema
informan de un grupo de 848 ciclistas, en el que 57 de ellos sufrieron 62
accidentes (6,7%) que ocasionaron 40 lesiones (4,7%). Y el 42% presenta
lesiones en la cabeza, el accidente más grave.
La bicicleta es la causa más habitual de lesiones en la cabeza en niños y según
diversos autores provoca del 70-90% del total de fallecimientos, así como del
50% de traumatismos de importancia. Únicamente el 20% de estos accidentes
actúa en la cabeza pero representan el 70% de las hospitalizaciones. El porcentaje
de mayor incidencia de accidentes abarca las edades entre 13 y 16 años y el 40%
de los fallecimientos ocurren entre las edades de 3-14 años. En el 90% de las
muertes interviene un vehículo a motor y el 50% acaecen en los cruces.
A través de estudios realizados al respecto, se estima que el uso correcto del
casco en la bicicleta reduce el riesgo de lesión craneal y cerebral en un 63-88%, y
el riesgo de fallecimiento es un 26% menor. Pese a ello, la gran mayoría de los
usuarios de bicicletas, incluidos niños, no utilizan el casco, o lo usan de manera
inadecuada.
Todos los niños y adolescentes deben utilizar el casco cada vez que circulen en
bicicleta.

El uso de casco desempeña un importante papel en la reducción del traumatismo
en la cabeza. A 15 K/h el casco disminuye un 90% de la energía aplicada sobre la
cabeza. El uso del casco disminuye el llamado Índice de Severidad Lesional de
18 a 3,8. Algunos trabajos muestran que ningún niño que usara el casco presentó

lesión craneoencefálica o fallecimiento, como consecuencia de un traumatismo
craneal.
Usar casco reduce las lesiones faciales y craneoencefálicas. Las campañas
educacionales y la obligatoriedad han aumentado su uso entre niños, adolescentes
y adultos aunque parece ser que la legislación es más efectiva. Es importante que
el uso obligatorio del casco sea promovido por todos.