Infecciones de transmisión sexual: una enfermedad prevenible

Las infecciones o enfermedades de transmisión sexual (ETS) en general se contraen por contacto
sexual. Los organismos que causan las enfermedades de transmisión sexual pueden pasar de una
persona a otra por la sangre, el semen, el fluido vaginal u otros fluidos corporales.
A veces, estas infecciones se transmiten por vías que no son sexuales; por ejemplo, de madre a
hijo durante el embarazo o el parto, por transfusiones de sangre o agujas compartidas.
Es posible contraer enfermedades de transmisión sexual de personas que parecen muy sanas y
que, incluso, pueden no saber que tienen la infección. Las ETS no siempre presentan síntomas. Por
eso pueden pasar desapercibidas hasta que ocurre una complicación o se le diagnostica la
infección a la pareja. Entre los signos se encuentran:
 Llagas o protuberancias en los genitales o en la zona bucal o rectal
 Dolor o ardor al orinar
 Secreción del pene
 Flujo vaginal con mal olor u olor inusual
 Sangrado vaginal fuera de lo normal
 Dolor durante las relaciones sexuales
 Ganglios linfáticos inflamados y doloridos, particularmente en la ingle, pero otras veces
más generalizado
 Dolor en la parte baja del abdomen
 Fiebre
 Erupción cutánea en el tronco, manos o pies
Los signos y síntomas pueden aparecer a los pocos días después de haber estado expuesto, o
pueden pasar años hasta que se presenten los problemas; depende de cada organismo.
Si tenés signos y síntomas de una infección de transmisión sexual.