Diabetes 1 y 2: qué las diferencia y por qué matan

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina
suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre. El efecto de la diabetes no controlada es la
hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), que con el tiempo daña gravemente muchos
órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos.
La prevalencia de la diabetes ha aumentado con mayor rapidez en los países de ingresos medianos
y bajos.
Se puede tratar la diabetes y evitar o retrasar sus consecuencias con dieta, actividad física,
medicación y exámenes periódicos para detectar y tratar sus complicaciones. La dieta saludable, la
actividad física regular, el mantenimiento de un peso corporal normal y la evitación del consumo
de tabaco previenen la diabetes de tipo 2 o retrasan su aparición.
Diabetes de tipo 1
La diabetes de tipo 1 (también llamada insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia) se
caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta
hormona. Se desconoce aún la causa de la diabetes de tipo 1 y no se puede prevenir con el
conocimiento actual.
Sus síntomas consisten, entre otros, en excreción excesiva de orina (poliuria), sed (polidipsia),
hambre constante (polifagia), pérdida de peso, trastornos visuales y cansancio. Estos síntomas
pueden aparecer de forma súbita.

Diabetes de tipo 2
La diabetes de tipo 2 (también llamada no insulinodependiente o de inicio en la edad adulta) se
debe a una utilización ineficaz de la insulina. Este tipo representa la mayoría de los casos
mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y a la inactividad física.
Los síntomas pueden ser similares a los de la diabetes de tipo 1, pero a menudo menos intensos.
En consecuencia, la enfermedad puede diagnosticarse solo cuando ya tiene varios años de
evolución y han aparecido complicaciones.
Hasta hace poco, este tipo de diabetes solo se observaba en adultos, pero en la actualidad
también se está manifestando en niños.

Diabetes y sus consecuencias si no se controla

Con el tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios:
 Los adultos con diabetes tienen un riesgo 2 a 3 veces mayor de infarto y accidente
cerebrovascular.
 La neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo incrementan el
riesgo de úlceras de los pies, infección y, en última instancia, amputación.
 La retinopatía diabética es una causa importante de ceguera y es la consecuencia del daño
de los pequeños vasos sanguíneos de la retina que se va acumulando a lo largo del tiempo.
El 2,6% de los casos mundiales de ceguera es consecuencia de la diabetes.
 La diabetes se encuentra entre las principales causas de insuficiencia renal.

La diabetes es una importante causa de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio,
accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores. Se estima que en 2015 la
diabetes fue la causa directa de 1,6 millones de muertes. Otros 2,2 millones de muertes fueron
atribuibles a la hiperglucemia en 2012, según datos de la Organización Mundial de la Salud:
aproximadamente la mitad tienen lugar antes de los 70 años de edad. Según proyecciones de la
Organización Mundial de la Salud, la diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030.

Fuente: OMS