La infección del VIH es una amenaza seria para los adolescentes

 

 

 

 

El descontrol parece haberse apoderado de este verano: las noticias no alertan de una falta de control y prevención en adolescentes, que ya se ha cobrado varias vidas en lo que va del año y dejó daños difíciles de borrar.

Por eso, es importante no olvidar que, cuando los adolescentes toman ciertos riesgos, es más probable que se contragien con el VIH y que desarrollen el SIDA.

El 50% ignora cómo prevenir la neumonía

 

 

 

 

Aunque los argentinos reconocemos a la neumonía como algo más grave que un resfrío, sólo 1 de cada 2 adultos sabe qué hacer para prevenirla. Así lo muestra una encuesta de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) sobre el impacto de esa infección que afecta los pulmones de grandes y chicos. La explicación estaría en los consultorios, según coinciden especialistas.

Tres millones de personas mueren al año por malos hábitos alimentarios

 

 

 

 

 

El mundo está pagando un precio muy alto por el fracaso de las políticas alimentarias. Frente al enfoque clásico que sitúa la desnutrición como la consecuencia más grave, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pone ahora el acento en el sobrepeso y la obesidad. Alrededor de 1.300 millones de personas padecen estos problemas en todo el mundo y más de tres millones acaban muriendo cada año, según un informe de Naciones Unidas sobre alimentación que se presenta mañana en Ginebra. Las cifras equiparan la importancia de los malos hábitos alimentarios con la del hambre, una aproximación bastante novedosa en el análisis de los desequilibrios alimentarios.

Cómo llevar a los niños en el auto

Según un estudio, 2 de cada 10 lesionados en accidentes automovilísticos que iban sentados en el asiento del acompañante son niños menores de doce años. Tus hijos son lo que más querés, llevalos de la manera más segura.

Si te preocupás porque siempre estén abrigados y no se enfermen y los cuidás para que no se lastimen, cuando los llevás en el auto también debés darles la protección que necesitan.

Según una encuesta realizada en el sitio web de CESVI Argentina, la mitad de los participantes respondió que llevaba a sus hijos en las sillitas de seguridad. Sin embargo, los datos más preocupantes vienen a continuación: el 25% respondió que sólo usan el cinturón del auto, el 18% que nunca usó ninguna protección para sus hijos y un 7% respondió que desconoce el beneficio.

El uso de las sillitas infantiles reduce hasta en un 70% las lesiones en accidentes de tránsito. La Ley de Tránsito Nacional N° 24.449 establece que los menores deben viajar en los asientos traseros y con cinturón de seguridad, y el Código de la Ciudad de Buenos Aires y el Scoring van por más y, dentro del reglamento de este último, “conducir con menores sin el dispositivo de retención infantil correspondiente” resta cuatro puntos.

Las cifras que entregan las aseguradoras indican que los menores de 12 años sufren tantos accidentes en el tránsito tanto como peatones o ciclistas, como cuando son ocupantes de vehículos. Según las estadísticas de lesionados graves de CESVI, durante el 2008, prácticamente dos de cada diez fueron menores de 12 años.

 

¿Por qué siempre usar sillita infantil y sentarlos atrás?

Nuestras investigaciones y los crash tests realizados internacionalmente y analizados por CESVI demuestran que, si viajan sueltos en el auto, tan sólo una frenada de emergencia puede ser un riesgo de que sufran lesiones es extremadamente alto. Esto es porque si no están correctamente sujetados, podrán salir despedidos por efecto de la inercia e impactarán contra el interior del vehículo o contra un vidrio, con la posibilidad de atravesarlo y caer luego sobre la calle, multiplicándose los riesgos con la posibilidad de ser atropellados.

A modo ilustrativo podemos decir que, en un choque a 60 km/h, un niño de 20 kg. de peso saldrá proyectado con una fuerza de 340 kg. Es decir, la fuerza con la que golpea contra los elementos que tuviera en frente será de 17 veces su propio peso. Para Fabián Pons, Gerente General de CESVI, “es increíble ver cómo hay madres y padres que circulan con el cinturón abrochado pero dejan que sus hijos vayan librados al azar adentro del auto. Las sillitas bien colocadas y ajustadas al vehículo reducen los daños e incluso evitan la muerte. Está claro que hay un vacío legal sobre el tema, sobre todo en la Ley Nacional, pero estamos hablando de la vida de nuestros hijos. Si no hay normativa, al menos hagámoslo por amor”.

Desde el punto de vista estructural del vehículo, la zona más segura del auto para llevar a los niños es la butaca central trasera (por los posibles impactos laterales). Es necesario aclarar que la sujeción ideal de las butacas infantiles debe hacerse con los cinturones inerciales de tres puntos. Pero como la mayoría de los vehículos cuenta en este sector con un cinturón del tipo ventral, entonces, la butaca infantil no quedará idealmente sujetada. Por esta razón, dependiendo del tipo y modelo de la sillita y los tipos de anclajes que tenga, el sector del habitáculo más recomendado es el asiento trasero derecho, detrás de la butaca del acompañante.

Nunca adelante

Si bien en nuestro país está prohibido llevar a los niños en el asiento delantero del vehículo, muchas veces para evitar berrinches o llantos innecesarios, accedemos a que “en un paseo corto” el niño se pase adelante. Sin embargo, esta licencia puede provocar graves daños a nuestros hijos o incluso la muerte ante una brusca frenada o un impacto.

Un estudio realizado por el club automovilístico RACE de España, en colaboración con la Asociación Nacional de Pediatría de ese país, reveló el peligroso efecto que puede ocasionar el airbag frontal sobre un niño, incluso cuando lo llevamos en una sillita infantil. En los ensayos, el impacto provocado por la activación del airbag generó un movimiento de deslizamiento del cuerpo del niño hacia el parabrisas, golpeando su cabeza contra el tablero.

Elegí llevar a tus hijos siempre seguros, sentados en el asiento trasero, correctamente ubicados en su correspondiente sillita infantil. Y recordá que sos el ejemplo de tus hijos. Por eso, usá siempre el cinturón y hacé que todos los ocupantes del auto lo usen.

Claves para tener en cuenta

* Estadísticamente, el asiento trasero es el más seguro. En particular, la ubicación del centro, siempre que cuente con cinturones de tres puntos (por los posibles choques laterales).

* La silla debe quedar firmemente sujeta al asiento del vehículo, de modo que se elimine casi totalmente cualquier movimiento entre ambos, tanto lateral como longitudinal.

* Para prevenir el riesgo de lesión cervical, el cambio de sillita a un amoldador debe analizarse sólo cuando la altura del niño sentado allí permita la correcta sujeción con el cinturón de seguridad del vehículo.

* Para aquellos que usen amoldador y, por ende, el cinturón del auto, deben prestar especial atención al recorrido del mismo sobre el cuerpo del niño: la banda diagonal nunca debe ir por encima del cuello y la horizontal tiene que ajustarse lo más bajo posible sobre la cadera.

* Para ajustar el cinturón de seguridad y sujetar estos elementos a la butaca del vehículo, se lo debe hacer siguiendo las instrucciones del fabricante de la silla o amoldador.

* En el caso de un vehículo con airbag lateral, se debe tener en cuenta que el niño no se apoye sobre la puerta, ya que una activación de este elemento de seguridad lo puede lesionar gravemente. Para esto, muchas sillas de seguridad cuentan con laterales acolchados que hacen que el niño pueda recostarse.

* Un sistema de retención infantil, como cuando se coloca al niño en sentido inverso a la marcha, nunca debe ubicarse delante de un airbag frontal de pasajero.

* En la Argentina no se homologan sillas de seguridad. Por eso, es recomendable elegir solamente modelos de butacas que cuentan con las normas de Europa o Estados Unidos.

Fuente: entremujeres[dot]com

Cómo llevar a los niños en el auto

Según un estudio, 2 de cada 10 lesionados en accidentes automovilísticos que iban sentados en el asiento del acompañante son niños menores de doce años. Tus hijos son lo que más querés, llevalos de la manera más segura.

Si te preocupás porque siempre estén abrigados y no se enfermen y los cuidás para que no se lastimen, cuando los llevás en el auto también debés darles la protección que necesitan.

Según una encuesta realizada en el sitio web de CESVI Argentina, la mitad de los participantes respondió que llevaba a sus hijos en las sillitas de seguridad. Sin embargo, los datos más preocupantes vienen a continuación: el 25% respondió que sólo usan el cinturón del auto, el 18% que nunca usó ninguna protección para sus hijos y un 7% respondió que desconoce el beneficio.

El uso de las sillitas infantiles reduce hasta en un 70% las lesiones en accidentes de tránsito. La Ley de Tránsito Nacional N° 24.449 establece que los menores deben viajar en los asientos traseros y con cinturón de seguridad, y el Código de la Ciudad de Buenos Aires y el Scoring van por más y, dentro del reglamento de este último, “conducir con menores sin el dispositivo de retención infantil correspondiente” resta cuatro puntos.

Las cifras que entregan las aseguradoras indican que los menores de 12 años sufren tantos accidentes en el tránsito tanto como peatones o ciclistas, como cuando son ocupantes de vehículos. Según las estadísticas de lesionados graves de CESVI, durante el 2008, prácticamente dos de cada diez fueron menores de 12 años.

 

¿Por qué siempre usar sillita infantil y sentarlos atrás?

Nuestras investigaciones y los crash tests realizados internacionalmente y analizados por CESVI demuestran que, si viajan sueltos en el auto, tan sólo una frenada de emergencia puede ser un riesgo de que sufran lesiones es extremadamente alto. Esto es porque si no están correctamente sujetados, podrán salir despedidos por efecto de la inercia e impactarán contra el interior del vehículo o contra un vidrio, con la posibilidad de atravesarlo y caer luego sobre la calle, multiplicándose los riesgos con la posibilidad de ser atropellados.

A modo ilustrativo podemos decir que, en un choque a 60 km/h, un niño de 20 kg. de peso saldrá proyectado con una fuerza de 340 kg. Es decir, la fuerza con la que golpea contra los elementos que tuviera en frente será de 17 veces su propio peso. Para Fabián Pons, Gerente General de CESVI, “es increíble ver cómo hay madres y padres que circulan con el cinturón abrochado pero dejan que sus hijos vayan librados al azar adentro del auto. Las sillitas bien colocadas y ajustadas al vehículo reducen los daños e incluso evitan la muerte. Está claro que hay un vacío legal sobre el tema, sobre todo en la Ley Nacional, pero estamos hablando de la vida de nuestros hijos. Si no hay normativa, al menos hagámoslo por amor”.

Desde el punto de vista estructural del vehículo, la zona más segura del auto para llevar a los niños es la butaca central trasera (por los posibles impactos laterales). Es necesario aclarar que la sujeción ideal de las butacas infantiles debe hacerse con los cinturones inerciales de tres puntos. Pero como la mayoría de los vehículos cuenta en este sector con un cinturón del tipo ventral, entonces, la butaca infantil no quedará idealmente sujetada. Por esta razón, dependiendo del tipo y modelo de la sillita y los tipos de anclajes que tenga, el sector del habitáculo más recomendado es el asiento trasero derecho, detrás de la butaca del acompañante.

Nunca adelante

Si bien en nuestro país está prohibido llevar a los niños en el asiento delantero del vehículo, muchas veces para evitar berrinches o llantos innecesarios, accedemos a que “en un paseo corto” el niño se pase adelante. Sin embargo, esta licencia puede provocar graves daños a nuestros hijos o incluso la muerte ante una brusca frenada o un impacto.

Un estudio realizado por el club automovilístico RACE de España, en colaboración con la Asociación Nacional de Pediatría de ese país, reveló el peligroso efecto que puede ocasionar el airbag frontal sobre un niño, incluso cuando lo llevamos en una sillita infantil. En los ensayos, el impacto provocado por la activación del airbag generó un movimiento de deslizamiento del cuerpo del niño hacia el parabrisas, golpeando su cabeza contra el tablero.

Elegí llevar a tus hijos siempre seguros, sentados en el asiento trasero, correctamente ubicados en su correspondiente sillita infantil. Y recordá que sos el ejemplo de tus hijos. Por eso, usá siempre el cinturón y hacé que todos los ocupantes del auto lo usen.

Claves para tener en cuenta

* Estadísticamente, el asiento trasero es el más seguro. En particular, la ubicación del centro, siempre que cuente con cinturones de tres puntos (por los posibles choques laterales).

* La silla debe quedar firmemente sujeta al asiento del vehículo, de modo que se elimine casi totalmente cualquier movimiento entre ambos, tanto lateral como longitudinal.

* Para prevenir el riesgo de lesión cervical, el cambio de sillita a un amoldador debe analizarse sólo cuando la altura del niño sentado allí permita la correcta sujeción con el cinturón de seguridad del vehículo.

* Para aquellos que usen amoldador y, por ende, el cinturón del auto, deben prestar especial atención al recorrido del mismo sobre el cuerpo del niño: la banda diagonal nunca debe ir por encima del cuello y la horizontal tiene que ajustarse lo más bajo posible sobre la cadera.

* Para ajustar el cinturón de seguridad y sujetar estos elementos a la butaca del vehículo, se lo debe hacer siguiendo las instrucciones del fabricante de la silla o amoldador.

* En el caso de un vehículo con airbag lateral, se debe tener en cuenta que el niño no se apoye sobre la puerta, ya que una activación de este elemento de seguridad lo puede lesionar gravemente. Para esto, muchas sillas de seguridad cuentan con laterales acolchados que hacen que el niño pueda recostarse.

* Un sistema de retención infantil, como cuando se coloca al niño en sentido inverso a la marcha, nunca debe ubicarse delante de un airbag frontal de pasajero.

* En la Argentina no se homologan sillas de seguridad. Por eso, es recomendable elegir solamente modelos de butacas que cuentan con las normas de Europa o Estados Unidos.

Fuente: entremujeres[dot]com

Más fibra, 60% menos apetito

Hay dos tipos de fibras. Uno de ellos ayuda a bajar de peso y funciona como una “banda gástrica” natural. ¿Qué alimentos lo contienen?
Uno de los tipos de fibras puede reducir el apetito hasta en un 60% y facilitar, así, el descenso de peso. A esa conclusión llegó un estudio de la Universidad de Wageningen realizado entre 89.432 europeos, de entre 20 y 78 años, libres de enfermedades (sin cáncer, diabetes ni enfermedades cardiovasculares). Los resultados fueron publicados en junio por la revista Obesity Reviews.
No todas las fibras tienen el mismo efecto. Según la investigación, las que más reducen el apetito (en un 60%) son las de tipo soluble. Absorben grandes cantidades de agua, lo que hace que al consumirlas se aumente la distensión del estómago y tengamos mayor sensación de plenitud.
¿Dónde encontramos a las fibras solubles? En el salvado de avena, la cebada, las nueces, las semillas, los frijoles y las lentejas. También en algunas frutas, como las naranjas y las manzanas, y en hortalizas como las arvejas y las zanahorias.
Por otro lado están las fibras insolubles, que también logran una reducción del apetito, pero muy inferior: solo alcanzan el 14%. Se encuentra en alimentos como el salvado de trigo, las verduras y los granos integrales.
“Todos los vegetales tienen tanto fibras solubles como insolubles, pero en cada uno de ellos predomina más un tipo que el otro”, aclara el doctor Carlos Sabagh, médico especialista en nutrición y director médico de Grandiet y Pesosalud.
Más fibra, más salud
“Los países con dieta mediterránea, como España, Italia, Francia y Grecia, son los que tienen un mayor consumo de fibras. Por el contrario, en otros lugares de occidente se sufre un fuerte déficit y nuestro país no es ajeno a esta situación”, alerta Sabagh.
La meta es, entonces, incluir más fibras en la dieta. La nutricionista Viviana Viviant sugiere incorporar cinco porciones por día: un plato abundante de verduras en el almuerzo (crudas), otro en la cena (cocidas) y al menos tres frutas que sean, en lo posible, diferentes.
Otra clave es cambiar lo blanco por lo negro. “Es conveniente empezar a elegir los cereales y derivados (copos para desayuno, arroz, fideos, pan) integrales. Se puede incluir una taza tamaño té de arroz cocido, un plato chico de fideos, dos o tres rebanadas de pan por día y una taza tamaño té de alguna legumbre (lenteja, arveja, soja)”, detalla Viviant.
De forma opcional, se puede agregar a cualquier preparación: salvado de avena o trigo (dos cucharadas soperas al ras), frutas secas (dos nueces u ocho almendras) y semillas mixtas molidas (dos cucharadas tamaño postre).
“Cuando la persona no está habituada al consumo de fibra, hay que incorporarla en forma paulatina para no presentar molestias gastrointestinales. Siempre acompañar con la ingesta de líquidos para que puedan llevar a cabo su función”, agrega la nutricionista.
Fuente: entremujeres[dot]com

Adelgazar eliminando 500 calorías de la dieta diaria

Según la presidenta de la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA), la doctora Carmen Gómez Candela, es fácil comenzar a perder peso si se eliminan 500 calorías de la alimentación diaria.
“Para perder peso no hay más que una fórmula: ingerir algunas calorías menos y, si es posible, aumentar el gasto fundamentalmente en forma de ejercicio. Por ejemplo, si estamos consumiendo 2.500 calorías diarias, consumir 500 calorías menos”.
En su opinión, “la gente debe concientizarse de que perder peso saludablemente, implica hacerlo de manera progresiva y con el asesoramiento de un profesional”, huyendo de dietas “milagro”, que “resultan insanas y no son educativas”, y aprendiendo hábitos saludables que permanezcan en el tiempo, de manera que “permitan mantener la línea y no recuperar el peso anterior”.
Por tanto, recomienda comer al menos cuatro veces al día, tomar cinco raciones de fruta y verdura diarias, beber suficiente líquido, elegir alimentos con fibra vegetal y ricos en hidratos de carbono complejos, reducir el consumo de sal y de proteínas.
Además, para mantenerse sano, aconseja no fumar, limitar el consumo de alcohol y practicar algún tipo de actividad deportiva.
Fuente: mujer[dot]com

En la dieta hay un exceso de calorías de “mala calidad”

Un estudio de cientos de alimentos que integran la dieta de los argentinos ayuda a explicar por qué 3 de cada 10 chicos y 1 de cada 2 adultos argentinos padecen sobrepeso u obesidad.
Según el estudio de los licenciados Sergio Britos, Agustina Saraví y Nuria Chichizola, ingerimos más del doble de lo recomendado de calorías de baja calidad nutricional (que llaman “dispensables”), como azúcares agregados y grasas saturadas.
Se considera que una dieta saludable no debería incluir más de entre 10 y 17%; es decir que de 2000 calorías diarias, alrededor de 340 podrían ser dispensables. Sin embargo, el detallado análisis de cinco estudios locales (entre ellos, la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, y otro realizado este año en más de 700 escolares bonaerenses) arroja una cifra que oscila entre el 35 y el 40%.
Calorías evitables
“El concepto de «calorías dispensables», introducido en las guías norteamericanas de nutrición en 2005, alude al exceso de calorías de un alimento comparado con un producto equivalente, de su mismo grupo, pero de alta densidad de nutrientes -explica Britos-. Sabemos que las gaseosas, los dulces y el azúcar tienen calorías no nutritivas, pero también las aportan alimentos muy característicos de nuestros patrones de consumo, como la factura y los cortes de carne con mucha grasa. Por ejemplo, los bizcochitos de grasa, cada 100 g tienen 50 calorías no nutritivas. Un vaso de gaseosa no light tiene 80, más del 20% de la recomendación. En un helado de crema de 100 g, que tiene 305 calorías, 160 son dispensables. Y en la porción habitual de 200 g de carne no magra, hay 100.”
Para llegar a esta conclusión, los investigadores del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía y de la Escuela de Nutrición, ambos de la UBA, y de la Carrera de Nutrición de la Universidad de Belgrano debieron trazar el perfil nutricional de más de 400 alimentos.
“Una de las cosas que nos llamaron la atención es que estas calorías de baja calidad no provienen solamente de las gaseosas o los jugos azucarados, sino también de alimentos como la carne que nos gusta a los argentinos, el yogur saborizado y el queso con mucha grasa.”
Al contrario de lo que frecuentemente se piensa, estas calorías dispensables deberían ocupar el mismo espacio en todas las edades. “Los más chicos (menores de dos o tres años) y las mujeres embarazadas o por embarazarse son los grupos más vulnerables por sus requerimientos nutricionales -explica Britos-. En esas edades es aún más crítica la concentración de nutrientes en relación con la calidad total de calorías de la dieta. Por ejemplo, para los chicos de más de dos años, toda la grasa de la leche es dispensable.”
Según los investigadores, las encuestas analizadas muestran que los nutrientes que claramente deberían limitarse son las grasas saturadas, el sodio y los azúcares agregados. Por el contrario, los que aparecen como deficitarios son el calcio, el hierro y las vitaminas A y C.
“Este trabajo es el primero en la Argentina que cuantifica y caracteriza el aporte de calorías dispensables -dice Britos-. Las categorías de mayor aporte son los azúcares y dulces, y en segundo lugar se ubican bebidas y panificados. Luego vienen las carnes y los lácteos con alto contenido de grasa, y en último lugar, las pastas rellenas.”
Dieta saludable
Aunque aclaran que no se trata de alarmar, sino de ofrecer un marco de referencia para tomar decisiones informadas, los investigadores destacan que, dado que en los últimos años se multiplicó la oferta de alimentos de diversos tipos, es importante diferenciar cuáles tienen nutrientes esenciales y cuáles, componentes que deberíamos limitar.
“La base de una dieta saludable no incluye calorías dispensables -concluye Britos-. Por eso quisimos hacer este aporte, inspirado en los conceptos que dieron origen a la iniciativa Nutrición 10, Hambre 0, en el marco del actual proceso de revisión de las guías alimentarias locales. Sería fundamental fijar como objetivo una disminución de este tipo de calorías a la mitad, haciendo foco en mensajes de moderación en el consumo de bebidas e infusiones azucaradas, en particular en niños. También habría que enfatizar el consumo de las variedades de alimentos de mejor calidad nutricional: leche y yogures no enteros, cortes de carnes magras, panificados con menos del 13% de grasas, preferencia por pastas en sus formas simples, y abundante cantidad de frutas y verduras de todo tipo y color. En cuanto a los aceites, sería bueno ir incorporando algo de los de oliva o canola, además del de girasol, típico de la mesa argentina.”
Fuente: lanacion[dot]com[dot]ar

La alimentación y su relación con el estrés

Una dieta completa y saludable proporciona recursos para afrontar este problema.

El estrés se produce cuando las exigencias de la vida superan nuestra capacidad o recursos para afrontarlos. Si éste se torna excesivo y supera la tolerancia del organismo, puede generar un desgaste en la salud. Esto puede provocar enfermedades físicas y deterioro cognitivo.

El ritmo de vida acelerado, la falta de tiempo para cocinar y la enorme oferta alimenticia hacen difícil llevar a cabo hábitos saludables y conduce a que muchas personas coman en exceso, a deshora o que pasen muchas horas sin comer. Una dieta deficiente pone al cuerpo en un estado de estrés físico y debilita el sistema inmunológico dejando a la persona más susceptible a infecciones.

Además, el estrés físico disminuye la capacidad para hacerle frente al estrés emocional. Asimismo, los estados de ánimo y las emociones parecen jugar un rol importante en el consumo de alimentos en personas normales. Dado que en determinados momentos la alimentación es una forma de regulación emocional, los desbalances afectivos jugarían un importante rol en la conducta alimentaria. Además, el estrés emocional crónico puede generar un desgaste en la salud y puede provocar, entre otras, enfermedades físicas y deterioro cognitivo.

 

¿Cómo afrontar  el estrés?

Si bien será necesario buscar terapia médica y psicológica cuando el cuadro lo requiera, se recomienda realizar algunos cambios en el estilo de vida, incluidos los hábitos de la alimentación. Específicamente:

  • Llevar a cabo una alimentación saludable.
  • Mantener un peso aceptable.
  • Aumentar la actividad física.
  • Comer con moderación e incluir alimentos variados en cada comida.
  • Realizar al menos 4 comidas diarias.
  • Respetar los horarios de las comidas sin saltearse ninguna (es decir, comer en horarios regulares).
  • Comer lentamente y masticar correctamente.
  • Evitar hábitos tóxicos, como el tabaco y el alcohol.
  • Disminuir el consumo de sal.
  • Tomar abundante líquido durante todo el día.
  • Intentar que el momento de comer sea lo más placentero posible.
  • Elegir aquellos alimentos que influyen en el correcto funcionamiento cerebral.
Desde mediados del siglo pasado, se hizo evidente que muchos constituyentes de la dieta, desde macronutrientes hasta vitaminas, tienen influencia en la función del cerebro. Por ejemplo, es sabido que las vitaminas del complejo B participan como co-factores en importantes reacciones del sistema nervioso (síntesis de neurotransmisores, síntesis de mielina, obtención de energía).
Por ello, resulta importante conocer aquellos alimentos que influyen en el correcto funcionamiento del cerebro para incluirlos en la dieta. Estos son: los cereales y las legumbres (contienen vitaminas del complejo B, que participan en importantes reacciones del sistema nervioso), las frutas y hortalizas (protegen al cerebro por su alto contenido de varios antioxidantes), las carnes (aportan proteínas de alto valor biológico; además, las rojas aportan hierro -un mineral que ayuda a transportar el oxígeno al cerebro-), el pescado (aporta ácidos grasos omega 3, un nutriente esencial y necesario para un adecuado desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso; además contienen fósforo, un mineral de vital importancia en las membranas celulares); los aceites y frutos secos (contienen vitamina E, un potente antioxidante que protege a las neuronas de los radicales libres y son fuente de ácidos grasos esenciales -omega 3, 6 y 9-, sustancias que ayudan a mejorar la comunicación entre neuronas).
Fuente: licenciada Sol Vilaro, jefa del área de nutrición en neurología y psiquiatría del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) para entremujeres[dot]com

Tipos de tos: cómo suenan

Como dijimos anteriormente, la tos nunca es normal, sino que es un síntoma de una afección del aparato respiratorio. Generalmente la tos no es grave o peligrosa, sino que se trata de un mecanismo de defensa del pulmón. Pero siempre hay que tenerla en cuenta porque es el aviso de que algo está sucediendo en las vías respiratorias. En este post vamos a diferenciar la tos por el sonido.

Como cualquier “música”, la tos tiene variantes según su sonido: seca y catarral

  • Tos catarral: por el ruido que hace, se nota que hay flemas sueltas. A veces, incluso, si uno coloca la mano sobre el pecho, nota cómo se mueven las flemas con la respiración. Los niños no expectoran (expulsan las flemas) antes de los 4 años; por eso, las tragan y, como no se digieren, las eliminan mediante el vómito (con el resto del alimento) y/o por la materia fecal. La flema normal es parecida a la clara de huevo cruda: no tiene color, es transparente y pegajosa. Pero, cuando es amarillenta o verdosa, significa que se infectó. Cuando hay tos catarral y aparece fiebre con expectoración amarillenta o verdosa, es momento de consultar al médico lo antes posible.
  • Tos seca: suele ser consecuencia de una irritación de la vía aérea o de un espasmo bronquial. La mayor parte de las veces empieza a la madrugada y asusta mucho porque suele ser más ruidosa que peligrosa.

Es importante no intentar tratamientos caseros, como jarabes para la tos no recomendados por el profesional, miel, pomadas balsámicas en el pecho, etc. Cuando aparece fiebre, con tos seca y corta, es necesario consultar rápidamente al médico.

Hay otro tipo de tos seca, que se produce con el ejercicio (especialmente cuando se corre) y/o luego de reírse mucho. Esta tos suele ser producida por un espasmo bronquial transitorio y, generalmente, con un reposo de media hora, desaparece sin necesidad de ninguna medicación. Un aspecto importante de la tos es la hora en que predomina.

Si aparece de día y el niño puede dormir toda la noche (o sea, es ocasional y sin otros síntomas), no suele ser importante. Pero, si persiste y/o aparece fiebre, debe consultarse al médico.

En cualquier caso, la consulta al médico es importante, porque siempre es preferible consultar por un cuadro menor, que después lamentar si se agrava.