La lactancia natural es un derecho

Durante el primer semestre de vida, el mejor alimento para tu bebé es tu leche. A lo largo de ese período, todo niño alimentado exclusivamente con leche materna crece normalmente. Al amamantar darás y recibirás amor, calidez y confort físico y psíquico. La lactancia natural fortalece el vínculo y la comunicación entre la madre y el bebé. El estrecho contacto corporal contigo hace que tu bebé se sienta seguro y querido, lo que a su vez contribuye a su desarrollo sensorial.

La lactancia natural trae consigo frutos que la investigación científica y la experiencia práctica han demostrado sobradamente. Estos incuestionables beneficios no significan que estés obligada a dar el pecho. Carece de todo sentido y de nada sirve culpabilizar a la madre que no puede o no quiere dar el pecho. Por eso, para amamantar, sos vos la que debe poder decidir, y tu decisión dependerá de tu situación personal, laboral, emocional, familiar y de la información recibida, entre otras cosas.

Si bien la lactancia natural tiene dos protagonistas principales, la madre y el niño, la colaboración de quienes viven con ellos, muy especialmente la del padre, es condición básica para que el bebé se desarrolle de forma placentera. Este tema lo veremos más en profundidad en otro artículo.

Es necesario que te informes y que estés apoyada. Porque la lactancia natural es un derecho.
Foto por diluvi

Otra vez dengue: ¿y ahora qué hacemos?

Se acercan los días de calor y, con esas temperaturas, vuelve el insecto más temido: el mosquito. No sólo nos molesta por las picaduras, sino porque hay un tipo especial de mosquito que transmite el dengue. Hace tiempo que venimos escuchando sobre esta enfermedad, y ya es tiempo de que tomemos algunas medidas para prevenirlo y poder disfrutar de la época más linda del año.

 

El dengue es una enfermedad viral transmitida por mosquitos, que se caracteriza por producir síntomas parecidos a una gripe con fiebre alta, un importante dolor en las articulaciones y músculos e intenso dolor de cabeza sin congestión nasal; en algunos casos puede producir una enfermedad grave con hemorragias.
¿Sabías que existen cuatro tipos del virus del dengue? Sí: la primera vez que una persona es contagiada por cualquiera de estos cuatro virus, adquiere el dengue. Nunca volverá a padecer dengue por el mismo virus, pero si la persona vuelve a ser picada por un mosquito portador de uno de los tres restantes virus, puede sufrirlo otra vez.
El tipo de mosquito que transmite el dengue (Aedes aegypti), puede picar a cualquier hora del día y de la noche. Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas, les transmite la enfermedad. El contagio sólo se produce por la picadura de los mosquitos infectados. No se transmite directamente de una persona a otra, ni a través de objetos, ni de la leche materna.
El mosquito que transmite el dengue se desarrolla en envases caseros que puedan retener agua, tales como latas, barriles o tanques, llantas descartadas, floreros, y cualquier otro recipiente que contenga agua estancada.

¿Hay algún tratamiento?

No hay un tratamiento específico para esta enfermedad, sólo se realiza tratamiento de los síntomas. Por eso ante la sospecha de que vos o tus chicos tienen dengue, es importante ir al Centro de Salud más cercano, donde te indicarán las medidas adecuadas a cada caso. Podés tomar paracetamol en caso de dolor intenso o fiebre, pero evitá tomar aspirina, porque puede favorecer las hemorragias.
Esta enfermedad es básicamente un problema de educación ambiental. Por eso debemos aprender a eliminar los criaderos de mosquitos, principalmente los envases artificiales que acumulan agua: los bebederos de animales y floreros deberán ser vaciados y limpiados diariamente; desmalezar terrenos baldíos y tirar agua hirviendo en las rejillas, afuera y adentro de las casas.
Fotografía de James Gathany.

Fuente: Wikipedia[dot]org

Los cambios durante el embarazo:el tercer trimestre

Este período va de las 27 a las 40 semanas de embarazo. El nacimiento se aproxima y también el momento del parto. Hacia el final del último trimestre del embarazo, los cambios continúan. Has transcurrido ya los dos primeros trimestres de la gestación y al ingresar al tercero aparecen las intranquilidades propias de la proximidad al nacimiento.

La habitual placidez del segundo trimestre es desplazada no sólo por los cambios emocionales ante el mínimo pensamiento de separarte del bebé, sino también por los cambios físicos que conllevan el crecimiento y aumento de peso del útero y del bebé. Estos cambios son:

  • Cambios Reproductivos: notarás un extraordinario crecimiento del tamaño del útero. Los movimientos de tu bebé serán ahora visibles. Comenzarás a sentir ciertas contracciones (la panza se pondrá “dura”); mientras sean irregulares, indoloras y de corta duración, son contracciones propias de este período. Cumplen la función de preparar el útero para el trabajo de parto, ablandando el cuello para su posterior dilatación. Otro factor a tener en cuenta son las puntadas que sentís entre la ingle y el bajo vientre: esto es debido al estiramiento del útero y de sus ligamentos.
  • Respiración: se acorta y puede que sientas cierta dificultad debido a la presión sobre el diafragma ejercida por tu bebé. Esta sensación o dificultad se alivia cuando el bebé se encaja en la pelvis durante las últimas semanas de tu embarazo.
  • Fatiga: en este trimestre aumentará debido a las dificultades que aparecen para conciliar el sueño. Es muy importante que uses almohadones para encontrar una posición que te ayude a dormir más cómoda.
  • Sistema Digestivo: es común el aumento de la acidez gástrica debido a la presión del útero y tu bebé sobre el estómago. Es bueno que acomodes tu alimentación a estos cambios.
  • Musculatura: sentirás ciertas molestias lumbares y aumentará la relajación de las articulaciones en todo el cuerpo. Por eso es bueno que hagas algunos ejercicios.
  • Encaje: durante las últimas semanas, sentirás una mayor sensación de peso sobre el hueso del pubis y vas a sentir la necesidad de caminar con las piernas abiertas y de dormir sentada. En general, el encaje del bebé se produce de 2 a 3 semanas antes del parto en las madres primerizas.
  • Calambres: es común que percibas calambres y dolores en la parte baja del dorso y en las piernas. La circulación de los miembros inferiores está entorpecida y es uno de los motivos que los provocan. El aumento de dolores en la zona lumbar y ciática es atribuido a la presión ejercida por el bebé sobre los nervios correspondientes o a cambios provocados por el aumento del volumen y peso del útero.

En este trimestre recordá visitar los espacios destinados a tu pareja, la alimentación, los controles prenatales, algunos ejercicios que aconsejamos, la curva de peso, la embarazada y los aspectos laborales, y las poesías relacionadas a este momento tan maravilloso.

Foto por bjearwicke

Día Mundial contra el Cáncer de Mama: ¿ya fuiste al ginecólogo?

El 19 de octubre se conmemora internacionalmente la lucha contra el cáncer de mama. Una de cada ocho mujeres es propensa a desarrollar cáncer de mama. Vos, ¿ya te revistaste las mamas este año?

El cáncer de mama, junto con el de cuello uterino, es la principal causa de muerte en mujeres entre los 35 y 64 años en América Latina, según la información suministrada por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer.

¿Sabías que una de cada ocho mujeres es propensa a desarrollar cáncer de mama? Pero, si se detecta antes de que el tumor alcance un centímetro, tiene posibilidades de ser extirpado y con eso, curarse. Con una mamografía y estudios ginecológicos, los tumores pueden detectarse de forma temprana.

Los datos de las asociaciones argentinas dedicadas a la investigación de esta enfermedad coinciden en que deben realizar un control de las mamas:

  • Las mujeres a partir de los 40 años inclusive, una vez al año
  • Las mujeres con antecedentes familiares directos (madre, hermana o hija) de cáncer de mama, a partir de los 35 años o 10 años antes del familiar más joven con cáncer de mama, una vez al año.
  • Las mujeres por debajo de 40 años con una fuerte historia familiar de cáncer de mama, una mamografía a los 36 años y una mamografía anual a partir de los 40.

La mejor manera de luchar contra el cáncer es ir al ginecólogo para realizar el examen de las mamas y poder detectar de forma precoz cualquier anomalía. En los países que han logrado disminuir las muertes de mujeres por cáncer de mama (por ejemplo, Estados Unidos), comprobaron que esa disminución se debe a la detección temprana y a los mejores tratamientos. Y, aunque el autoexamen mamario puede sernos útil para encontrar algún posible bulto, lo importante es que un profesional verifique nuestra buena salud. Durante la consulta médica, el ginecólogo también puede hacerte un Papanicolaou (PAP) y una colposcopia, que sirven para prevenir otros tumores génito-mamarios.

 

Signos y síntomas

Según explican los especialistas de la Asociación Argentina de Ginecología Oncológica, “en las etapas iniciales el cáncer de mama no presenta ni signo, ni síntoma alguno. Sin embargo a medida que crece, pueden aparecer signos o síntomas que deben ser inmediatamente consultados con un médico, de ser posible familiarizado con las enfermedades de la mujer”. Los signos y síntomas posibles son:

  • ­ Un bulto en la mama o axila
  • ­ Sensibilidad aumentada o dolor en el pezón
  • ­ Cambio de tamaño o forma de la mama
  • ­ Pezón invertido hacia adentro de la mama
  • ­ Enrojecimiento, retracción o hinchazón de la piel de la mama
  • ­ Presencia de escamas en la areola o el pezón
  • ­ Secreción por el pezón distinta a la leche

La aparición de estos síntomas no necesariamente indica la existencia de un cáncer de la mama, pero deben ser evaluados por un ginecólogo lo antes posible. Cuanto antes es el diagnóstico, mejor responde el tumor a los distintos tratamientos disponibles.

No tengamos miedo de consultar a nuestro médico: sólo con prevención podemos vencer al cáncer.

Datos extraídos de: American Cancer Society, Asociación Argentina de Ginecología Oncológica y Agencia Internacional de Investigación del Cáncer

Las várices y las estrías

A partir del cuarto mes de embarazo, el abdomen se vuelve más pesado y comprime los vasos de tus piernas. Por eso, las venas se dilatan y se producen las várices. Si querés prevenir esas venitas violetas y las estrías, tené en cuenta estos consejos.

A medida que avanza tu embarazo, la panza empieza a pesar más y comprime las venas de tus piernas. Con el aumento de peso, la poca actividad física y una posible predisposición hereditaria a las varicosidades, aparecen las várices.
Si querés prevenir esas venitas azules, tené en cuenta estos consejos. Por ejemplo, usar medias de soporte para varicosidades (várices) es muy bueno, especialmente cuando éstas sean hereditarias. Las medias pueden conseguirse en tiendas especiales, debés ponértelas antes de levantarte, cuando la venas no están repletas de sangre, y usarlas durante el resto del día. Estas previenen el exceso de dilatación de las várices.
Luego del parto, si las várices no mejoran, podés conversar con tu doctor acerca de un posible tratamiento.
En cualquier caso, es fundamental mantener la buena circulación en tus piernas, evitar estar parada o sentada por mucho tiempo. Es bueno hacer cortas caminatas y realizar ejercicios diariamente.
Las estrías, en cambio, están relacionadas al estiramiento repentino de la piel. Durante el embarazo, en algunas mujeres, la piel de los senos y el abdomen se estiran produciendo una ruptura de pequeñas fibras elásticas; así aparecen pequeñas líneas de color violáceo que, con el tiempo se tornan blanquecinas, asemejándose a pequeñas cicatrices.
El tamaño de tu bebé no es un factor de riesgo para el aumento de las estrías, aunque sí lo es el factor hereditario y los antecedentes de tu cuerpo en relación a las estrías, especialmente durante tu adolescencia.
La única manera de revertir definitivamente las estrías es a través de cirugía cosmetológica. Por eso, es bueno prevenirlas. Para disminuir la aparición de estrías, es muy importante que hidrates tu piel diariamente con cremas nutritivas especialmente en abdomen, muslos, gluteos y senos. Recordá que luego del baño la piel absorbe los humectantes más rápidamente, por eso es el mejor momento para aplicar las cremas.
Foto por Snapies ~ slightly busy!